Más de la mitad de los coches eléctricos ‘calzan’
neumáticos Michelin. ¿Casualidad? Claro que no
Neumáticos y vehículos, un idilio eterno y perfecto. Ambos elementos se necesitan desde siempre. Desde el primer momento Michelin ha sido consciente de que la innovación es una herramienta muy poderosa cuando se trata de progresar en el campo de la movilidad y así lo mostró –y demostró– en la hazaña histórica que más tarde relataremos.
Vayamos por partes. En la actualidad, más de la mitad de los vehículos eléctricos e híbridos del mercado calzan neumáticos Michelin. Y no, claro que no es una casualidad que las grandes marcas automovilísticas elijan a la compañía francesa paras sus nuevos modelos con los que están revolucionando el mercado, es que Michelin tiene a sus espaldas un expertise en materia de movilidad eléctrica muy fuerte, no siempre conocida por el gran público.
Y es que es importante destacar que el primer coche de la historia, datado en 1899, que sobrepasó los 100 km/hora ¡era eléctrico! y, además, llevaba unos neumáticos Michelin, conocidos como La Jamais Contente. La firma gala no sólo participó en esta gran proeza, también trabajó durante meses para adaptar los neumáticos que ellos hacían en su planta industrial de Clermont-Ferrand a las necesidades de este coche movido con electricidad, uno de los inventos más aclamados del S. XIX y S. XX.
Las grandes marcas trabajan Michelin
Los ingenieros de Michelin trabajan mano a mano con los principales fabricantes de vehículos eléctricos como Hyundai, Ford, Mercedes, Porsche, BMV, Volkswagen, entre otras, para conseguir las prestaciones más top en cuanto a movilidad eléctrica.
Los neumáticos son uno de los elementos clave en la conducción. Cuando tenemos un coche, del que depende nuestra seguridad, nuestra economía y nuestro planeta, queremos y elegimos siempre lo mejor, sin excepción.
Y por qué Michelin, ¿me preguntas? Por todo, respondo. Porque tiene una historia y una trayectoria que avala la fiabilidad de sus neumáticos, porque la innovación y la seguridad son parte intrínseca de su ADN y, porque, además, tiene conciencia ambiental.
Y no sólo eso: todos los neumáticos Michelin son compatibles con vehículos eléctricos o híbridos porque, entre otros aspectos, cuentan con la resistencia y la duración suficientes para soportar sus características, normalmente más exigentes que las que posee un vehículo de combustión.
Amante de la tecnología
La movilidad eléctrica ya no es una moda, eso ha quedado claro durante los últimos años. En esta línea, las grandes compañías, como Michelin, han adoptado compromisos muy ambiciosos en cuanto a la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, tanto desde el punto de vista del diseño como de la fabricación.
Y es que el mundo ha cambiado y se ha transformado. Ahora los nuevos consumidores y compradores de vehículos buscan una combinación perfecta entre durabilidad y respeto medioambiental. Michelin une más de 200 ingredientes, aplicados en su justa medida, gracias a los cuales consigue desarrollar neumáticos resistentes y sostenibles, que reducen el impacto medioambiental.
Conducir con placer y seguridad
Equipar nuestro vehículo con los neumáticos Michelin adecuados brinda las garantías óptimas y ambiciosas a los conductores, tanto en términos de sostenibilidad, placer en la conducción como en duración de nuestra batería.
Llegar lejos con cada carga.
Controlar el consumo de la batería.
Anular las emisiones a la atmósfera.
Disfrutar de una conducción sumergida en el silencio.
Neumáticos 100% sostenibles en 2050
La plantilla de Michelin trabaja para conseguir desarrollar neumáticos 100% sostenibles en 2050, gracias a su apuesta por la economía circular en todas las operaciones de la compañía.
Reducir-reciclar-reutilizar-renovar
Michelin sigue una carta de ecodiseño para evaluar el impacto de sus neumáticos en cada etapa de su ciclo de vida porque, defienden, el verdadero cambio es cambiar menos. Para ello, la empresa trabaja en nuevos materiales que den mayor durabilidad a sus neumáticos, garantizando una experiencia de conducción larga y segura hasta el final.
Desde 1992, cuando lanzó Michelin Energy Saver, la compañía ha presentado hasta seis generaciones de neumáticos con los que ha conseguido reducir a la mitad la resistencia a la rodadura en sólo 30 años.
13,5 millones de toneladas de materiales reciclados en 2030
Michelin también hace fuertes inversiones en las áreas de I+D con el fin de usar un sinfín de materiales en la fabricación de sus neumáticos. Residuos cotidianos, como el recipiente de un yogurt o botellas de plástico, que se convierten en neumáticos de última generación.
Para 2030, el objetivo de Michelin es haber usado hasta 13,5 millones de toneladas de materiales reciclados en sus neumáticos.
Apertura a nuevas líneas de negocio
Michelin, además, en su estrategia centrada en reducir el impacto medioambiental, tiene el reto de abrir nuevas líneas de negocio. En 2030, espera que entre el 20% y el 30% de su facturación no proceda sólo de los neumáticos.
Quiere la compañía diversificarse hacia las aplicaciones médicas, los compuestos flexibles, así como la gestión de flotas y tecnología de pilar de hidrógeno. En esta área ya está experimentando, aunque lo está aplicando en el espacio de la competición automovilística, con el fin de extenderlo al uso del resto de vehículos.