El Tanque de Tormentas de Arroyofresno:
la infraestructura oculta de Madrid

En el corazón de Madrid tenemos una de las infraestructuras esenciales para mantener intacta la higiene del río Manzanares, uno de los símbolos más apreciados de la ciudad. Se trata del Tanque de Tormentas de Arroyofresno, una imponente obra de ingeniería civil desarrollada por el Grupo ACS para proteger la capital de las lluvias extremas, ya que evita inundaciones y preserva la calidad del agua, evitando que los elementos tóxicos de la lluvia dañen el río, tanto su calidad como biodiversidad. Este tanque es uno de los 30 que están repartidos por Madrid, gestionados por el Canal de Isabel II.

Es cierto que esta inmensa instalación, construida por la filial Dragados, es tan vital para los ciudadanos como desconocida por muchos de ellos, ya que está oculta bajo tierra, sin dar una pista a pie de calle de que estamos ante el tanque de tormentas con más capacidad del mundo.

En concreto, el Tanque de Tormentas de Arroyofresno está ubicado bajo el Club de Campo Villa de Madrid, en la carretera de Castilla a Aravaca, distrito de Moncloa.

Capacidad para 400.000 metros cúbicos de agua

Trabajos en el Tanque de Tormentas de Arroyofresno

Es cierto que, desde el punto de vista formal, estamos ante una instalación sencilla, pero dotada de una alta eficacia. Durante los episodios de precipitaciones intensas, como las que hemos vivido durante esta primavera, este gran depósito almacena temporalmente el agua de lluvia, aliviando la red de alcantarillado, evitando vertidos contaminantes y, además, regulando el caudal que llega a las estaciones depuradoras.

Y es que, a diferencia de otros ríos, el Manzanares no tiene suficiente caudal para depurarse de forma natural, lo que hace que este tipo de infraestructuras sean fundamentales para su protección.

Seguridad ciudadana y medio ambiente

Esa eficacia, como decíamos, quedó demostrada durante las lluvias excepcionales registradas en Madrid en marzo de 2025, cuando el caudal del Manzanares se multiplicó por quince.

Un momento en el que los ciudadanos, sorprendidos, se acercaban con gran curiosidad a ver cómo ese río de caudal a menudo moderado mostraba toda su natural grandiosidad.

Lo cierto es que, más allá de las maravillosas estampas que nos dejó el río, debemos destacar que gracias a la capacidad de la instalación, la ciudad no sufrió graves incidencias, protegió la seguridad de las personas y al propio río Manzanares. Los especialistas en la conservación y protección de aguas fluviales afirman que las primeras aguas de lluvia son muy contaminantes, incluso más tóxicas que las aguas residuales en tiempo seco.

Son contaminantes, entre otros aspectos, porque arrastran todos los contaminantes acumulados en superficies como tejados, carreteras y suelos secos, pudiendo encontrar elementos como aceites, hidrocarburos y metales pesados de los coches, excrementos de animales y otros microorganismos, residuos industriales del aire o, incluso, pesticidas y fertilizantes de zonas agrícolas o jardines, etc. Por tanto, esas primeras lluvias son muy poco recomendables para personas y para los ríos por la alta concentración de suciedad.

Una obra oculta
bajo los pies de los madrileños

El Tanque de Arroyofresno, en cifras, tiene una capacidad para recoger hasta 400.000 metros cúbicos de agua y cuenta con la ambiciosa y segura estructura de 267 pilotes de un amplio grosor –1.500 milímetros de diámetro–. Una obra oculta en las entrañas de Madrid que refleja el compromiso del Grupo ACS con el bienestar de las personas y la innovación.

Además, también se ha convertido en un icono para el sector de la construcción debido a su complejidad constructiva, ya que cuenta con una superficie equivalente a cinco campos de fútbol, con una profundidad similar a la de un edificio de seis plantas.

Todo ello, convierte al Tanque de Arroyofresno en el espacio con más capacidad del mundo para almacenar agua,

y también en el más resistente, teniendo en cuenta que la infraestructura se ha puesto a prueba en los últimos meses cuando el cielo se ha desatado, dejando días de intensas lluvias.

De hecho, según datos del Ayuntamiento de Madrid, el pasado mes fue el marzo más lluvioso de la historia de la ciudad, registrando récord de litros por metro cuadrado. Cifras que, por cierto, no se veían en la capital desde 1997.

El valor del emplazamiento

El emplazamiento en el Club de Campo Villa de Madrid es clave a la hora de aprovechar todas sus características.

Su diseño permite recoger las aguas pluviales de los distritos de Fuencarral-El Pardo, Tetuán, Chamartín y Moncloa mediante un inmenso colector de tres kilómetros de longitud que actúa como primer filtro ante los residuos más voluminosos. A partir de ahí, el agua alcanza alguna de las dos zonas del depósito: una que recoge agua de las lluvias habituales y otra que entra en acción en los episodios más intensos.

Además, el Tanque de Tormentas actúa como barrera reteniendo los residuos sólidos, evitando que la contaminación se vierta en el río. Para garantizar su funcionamiento continuo, cuenta con un avanzado sistema de autolimpieza: unas piscinas internas generan olas que arrastran los residuos hacia una zona de retirada, dejando el depósito listo para afrontar nuevos episodios de lluvia.

El más grande de Europa

Que el Tanque de Tormentas de Arroyofresno y su alta eficiencia sea una realidad, ha sido posible gracias a las soluciones técnicas de primer nivel puestas en marcha por el Grupo ACS para afrontar la magnitud de este desafío. Se ejecutaron cerca de 30.000 metros cuadrados de muros pantalla, 267 pilotes de gran diámetro y tres grandes losas sucesivas de hormigón armado, al tiempo que se priorizaba la sostenibilidad del proyecto. Además, los más de 750.000 m³ de tierras excavadas se reutilizaron en otras obras públicas, como las del desarrollo urbanístico de Leganés.

Como curiosidad...

Ya sabemos que el Tanque de Tormentas de Arroyofresno es clave para proteger Madrid durante episodios de lluvia extrema, pero también ha sido el escenario del mayor robo de la historia de España. Eso sí, en la ficción.

Este fue el plató elegido por El Profesor y su equipo para extraer la Reserva Nacional de oro del Banco de España en la última temporada de La Casa de Papel. Y no ha sido el único rodaje cinematográfico en esta infraestructura oculta: Los del Túnel, de Pepón Montero, o Adú, de Salvador Calvo y Luis Tosar, también se rodaron allí.

Texto

María Villardón

Diseño

OKDIARIO