«La relación de la empresa con la naturaleza no sólo es una obligación, sino una necesidad imperiosa»

Emilio Tejedor (Iberdrola)

Iberdrola acaba de dar a conocer su Plan de Biodiversidad 2030 en la COP15 de Canadá, un proyecto ambicioso a través del cual la compañía se relaciona de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente y con los entornos naturales en los que desarrolla su actividad. Al año, la compañía energética desarrolla más de 800 acciones como el Programa Árboles y planes de conservación en la Selva Amazónica, en EEUU, Brasil, Reino Unido y España, entre otros.

Este Plan de Biodoversidad, que se alinea con la Visión a 2050 del Convenio de Diversidad Biológica, establece tres líneas de actuación, tal como explica Emilio Tejedor es el director de Medio Ambiente de Iberdrola. “La primera de ellas”, comenta, “fija un marco contable pionero de cuantificación de los impactos positivos y negativos en los ecosistemas y especies, derivados de la construcción, operación y desmantelamiento de instalaciones energéticas”. De esta manera, asegura, “Iberdrola tiene la capacidad de seguir el grado de cumplimiento de su objetivo y revisar sus planes de acción de biodiversidad para garantizar su consecución”.

«El trabajo por la biodiversidad pasa por la investigación y la transmisión del conocimiento»

En segundo lugar, este plan fija la necesidad de intensificar las acciones de conservación y regeneración de la biodiversidad para alcanzar este ambicioso objetivo. En este camino, “Iberdrola se ha marcado la meta a 2025 de evaluar y revisar los planes de acción de los activos de todas sus tecnologías considerados prioritarios por su grado de afección o por su importancia estratégica. El objetivo para 2030 contempla la revisión y creación de planes para el 100% de sus instalaciones en el mundo”.

Y en tercer y último lugar, asegura Tejedor, también recoge la necesidad de “impulsar un cambio sistémico a través de la acción por la biodiversidad, la promoción de la investigación de soluciones de conservación, restauración y regeneración, así como la transmisión del conocimiento para lograr la transformación cultural necesaria”.

Así es como Iberdrola está trabajando para conseguir ser un motor de cambio donde, entre otros aspectos, la biodiversidad se integre en todos los procesos internos de su planificación estratégica y la toma de decisiones.

“El compromiso de la compañía con este plan es total, puesto que ha sido aprobado por el comité operativo, que es el órgano de decisión más importante a nivel interno”, apunta.

«La descarbonización es posible y contribuye a la lucha contra el cambio climático»

Otro de los grandes hitos que están persiguiéndose desde el sector privado es la descarbonización de nuestra economía. Sustituir de manera progresiva los combustibles fósiles de nuestra vida hasta alcanzar las cero emisiones es un objetivo que también está presente en la estrategia de Iberdrola. Tejedor cree que las ventajas de la descarbonización son “múltiples” porque “contribuye a la lucha contra el cambio climático”.

Pero es que, además, comenta el director de Medio Ambiente de Iberdrola, “la utilización de energías renovables nos proporciona independencia energética y menores costes de la electricidad; mientras que, en el aspecto ambiental, se reduce la polución de nuestras ciudades que es tremendamente dañina para la salud”.

«Si no hay equilibrio entre naturaleza y economía, nuestro estilo de vida no será sostenible»

Tejedor defiende también que la relación del sector privado con el planeta, con la naturaleza y la especie animal es “una necesidad imperiosa”. De hecho, expone, “se estima que más de la mitad de nuestra economía depende directamente de los ecosistemas, así como de los servicios que nos prestan. Por tanto, si no conseguimos que nuestra actividad económica se desarrolle en compatibilidad con un crecimiento de esa naturaleza que soporta nuestro bienestar, nuestro estilo de vida no será sostenible en el tiempo”.

Otro de los puntos importantes de la descarbonización, así como de la transición energética que se está llevando a cabo, es la íntima relación y convivencia entre las plantas fotovoltaicas y los espacios naturales donde se instalan. Sobre ello, Tejedor asegura que “las fotovoltaicas, bien planificadas, suponen una oportunidad para mejorar la biodiversidad y fomentar acciones de conservación. Todo desarrollo tiene que realizarse bajo un riguroso estudio ambiental, que busque evitar y minimizar los daños al máximo (lo que se llama la Jerarquía de Mitigación). Ese es, sin duda, el método científico que nos permite garantizar la compatibilidad”.

Y es que las plantas fotovoltaicas, explica Tejedor, tienen diversas características que facilitan la conservación medioambiental. “Desde el diseño mantenemos la conectividad de la fauna, ya que, además, son entornos cerrados sin prácticamente actividad humana, no se utilizan pesticidas ni herbicidas para la gestión del pasto, no ser puede cazar en ellos, etc. Esto hace que la fauna y la flora lo utilicen como refugio. Es más, ya estamos experimentando estos beneficios en nuestras plantas fotovoltaicas de Extremadura”.

«800 iniciativas de protección de la biodiversidad»

Las acciones que Iberdrola lleva a cabo para conectar directamente con el entorno de una forma sostenible, eficiente y respetuosa son múltiples. “Cada año desarrollamos más de 800 iniciativas de protección de la biodiversidad, combinando el desarrollo de proyectos renovables y de redes con la conservación de la diversidad de la flora y la fauna y el cuidado del patrimonio natural”.

Estas acciones están integradas en programas para promover la conservación y restauración de los ecosistemas y las especies, planes de prevención y mitigación de impactos e iniciativas para mejorar el conocimiento a través de la investigación y la colaboración con los grupos de interés.  

“Todas están detalladas en el Informe de Biodiversidad que Iberdrola pública periódicamente. El pasado día 7 de diciembre publicamos la última edición, Informe de Biodiversidad 2022, que recoge todos los trabajos realizados en los últimos años, así como nuestra visión y estrategia para el 2030”.

«Más de 2,3 millones de arboles plantados en dos años»

Uno de los proyectos más destacados de Iberdrola es el Programa Árboles, centrado en centrada en promover la biodiversidad con la conservación y restauración de ecosistemas forestales. “La compañía ha plantado ya más de 2,3 millones de árboles en siete países en los dos últimos años. Esta iniciativa, puesta en marcha en 2020, tiene como objetivo plantar y conservar hasta 20 millones de árboles en los próximos años por todo el mundo”.

En Brasil, además, destaca Tejedor las acciones de conservación realizadas en más de 18.000 hectáreas de diferentes biomas brasileños, su gran mayoría en la Selva Amazónica y restauración de más de 9.500 hectáreas de turberas degradadas en los planes de gestión en el Reino Unido favoreciendo las poblaciones de aves rapaces o zancudas.

“Un ejemplo a destacar en la conservación de las especies es el acuerdo de conservación que Iberdrola tiene en EEUU para la conservación de la Mariposa Monarca. Para ello, se realizan estrategias de gestión de la vegetación en un área de aproximadamente 4.000 hectáreas en sus redes de distribución, creando un hábitat idóneo para su conservación”, añade.

«Si no hay equilibrio entre naturaleza y economía, nuestro estilo de vida no será sostenible»

Iberdrola también trabaja en la implantación de medidas innovadoras para mejorar su interacción con las especies. “Se han instalado cámaras en parques eólicos que emiten sonidos o directamente activan la parada del aerogenerador, así como el pintado de una de las palas o la instalación de vinilos con forma de ojo como medidas disuasorias”. Y es que con el fin de cuidar de la comunidad ornitológica, Iberdrola ha hecho trabajos de mejora de la red aérea. “Sólo en España se han adaptado ya más de 80.000 apoyos y en Estados Unidos se han cambiado más de 24.000”, comenta Tejedor.

Con respecto a la divulgación, así como la investigación en el seno de la compañía, Tejedor destaca que Iberdrola “realiza numerosas acciones con centros de investigación, organizaciones de conservación y la administración que, además de ser la base para la planificación de medidas que eviten o reduzcan los impactos, en muchos casos han ayudado a cubrir lagunas de conocimiento y poner en valor ciertas zonas de importancia ecológica”. Este es el caso, subraya, de los proyectos eólicos marinos en los que, en materia de ecología de aves y mamíferos marinos, se han llevado a cabo novedosos estudios en el marco de innovadores proyectos de I+D. 


En la misma línea, destaca el responsable de Medio Ambiente de Iberdrola, la compañía desarrolla a través de sus fundaciones con diversos grupos de interés el Proyecto Coralizar en Brasil. A través de éste, se trabaja la restauración de corales en un área de 4.400 hectáreas de arrecifes investigando nuevas metodologías y fomentando el conocimiento, la concienciación y beneficios a la comunidad.

«Más de 12.000 voluntarios de Iberdrola trabajan por la biodiversidad»

“Destacar también la iniciativa de la Migra en España, que realizamos con SEO/Birdlife, así como el proyecto Flyways en Brasil, centrado en la conservación de las aves, o los proyectos que trabajan para el apoyo de las comunidades indígena”. 

Por último, Tejedos ha subrayado aún desde Canadá, donde ha mostrado su férreo compromiso con la COP15, que toda la compañía está trabajando en la misma dirección en cuanto a sostenibilidad. “La cultura de la protección de la biodiversidad está también patente en la alta participación de más de 12.000 voluntarios de Iberdrola, los cuales han trabajado en diversas acciones relativas con la conservación de la biodiversidad en los últimos dos años al largo de todo el mundo”.

Un proyecto de OKDIARIO para Iberdrola